De lo que se llene un vaso, de eso se derrama… si lo llenas de
agua, riega a su paso, el precioso líquido de la vida…

 
Así es nuestro corazón, un recipiente que necesita ser llenado para poder vaciarse, o por el contrario,
verse vacío, para querer llenarse de lo que en realidad vale la pena saciarse, para luego poder desparramarse. ..

Un corazón repleto de amor, derrama amor… un corazón lleno de dolor, riega a su paso  lágrimas y tristezas

reflejo de su amargura…

Un corazón vacío, necesita recibir, saciarse, para así poder darse… la vaciedad del alma, es un llamado a buscar el amor 

y llenarse de el, para calmar cualquier ansiedad que se pueda sentir; pero, al no saber de que alimentarse y quedarse vacío o
saturarse de cosas, pensamientos, situaciones sin sentido; no se calmará la angustia que sentimos, seremos seres errantes que no
han encontrado de la vida el verdadero sentido, sin nada que ofrecer y ni siquiera saber que  es lo que realmente se ha de querer…

A diario se nos presentan cosas, caminos, imágenes, sensaciones, pensamientos y reflexiones para llenarnos; cuanto más nos

alimentamos de ellos, más nos sentimos vacíos; es lo que experimentan
quienes creen que en lo material, el poder y el placer está el secreto para sentirse plenos…

Hay momentos en que se hace necesario vaciarse, de tantas cosas, pensamientos, condicionamientos, y experimentar así la

sensación de  desierto y vacío; aún buscar la compañía de la soledad, y el abrazo del silencio, para poder llenarse de aquello
que nos dará fuerzas, paz y nos mostrará el verdadero camino… 
 
Solo así podremos desparramar a nuestro paso los más bellos sentimientos, y saldrán de nuestra boca palabras que contagien la 
esperanza, a pesar lo que se haya vivido…

¿De qué estamos llenos?

 
¿Qué es lo que derramos a lo largo del camino?…
 
o acaso somos seres vacíos?…. 
 
¿Qué buscamos?…
 
¿Qué necesitamos? …
 
¿Qué nos ofrece el mundo y la sociedad para saciarnos?.. .
 
¿Por qué a veces, aunque estemos llenos y pensemos que todo lo tenemos, más nos sentimos vacíos y no encontramos de
nuestra vida el sentido?…

Llenarse y vaciarse… hace parte del vivir, porque nuestro corazón es un vaso, que en ese proceso, suele romperse, tener grietas;

porque somos frágiles como el barro, y es la vida misma como nuestro propio Alfarero, y así poder derramar del Agua de la Vida,
esa que calma toda clase de hambre y de sed.
 
Desconozco el autor
 
Extraido de la Red Amigos y Poemas