TE ENCONTRÉ EN UN TRISTE DÍA

Te encontré en un día triste y perezoso
cuando solo había en mi, un interno sollozo
me atrajo tu personalidad como un mágico lazo
y me deje estrechar entre tus imaginarios brazos.

Me hablaste de ardiente pasión
te metiste caprichosamente en mi corazón.
Hiciste un dulce y exótico nido en mi mente,
que alimentaste con mentiras ocasionalmente.

Tu voz alimenta mi prohibida pasión
tus dulces palabras se meten dentro de mi corazón
me atacan donde mas débil soy, sin ninguna compasión
hasta que consiguen que me abandone la razón
y me entregue a los caprichos de tu pasión.

Eres el Señor de mis noches, mi mayor fantasía…
ilusión que alimenta el sonido de tus dulces palabras día a día
estremeciendo mi débil cuerpo con ironía …
si dejaras de ser la voz en el teléfono que pasaría?

 

(Extraido de la Red)